El remo vikingo de Noruega y las palmadas de Francia se han convertido en dos de las tradiciones de los aficionados más distintivas de esta Copa Mundial de la FIFA™
Los aficionados de Francia y Noruega dejaron de lado la rivalidad para compartir momentos de unidad antes del partido entre sus selecciones, que se celebró en Foxborough (Massachusetts)
Las dos aficiones se reunieron para compartir su pasión por el fútbol
Característico, universal, inolvidable. Los aficionados de Noruega imitaron el movimiento de remar en un barco al ritmo de un tambor, que consiste en echar el cuerpo hacia delante y hacia atrás como si estuvieran remando en un antiguo drakkar vikingo. Conforme se mueven al unísono gritan «¡ro!», que significa «rema» en noruego. Con estos movimientos coordinados da la impresión de que miles de aficionados impelen la embarcación por el mar. El concepto es sencillo y poderoso: todos reman en la misma dirección para llevar a su equipo al mejor puerto posible, la victoria.
El grito de guerra de Noruega ha causado sensación en la fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, y la selección del país ha avanzado viento en popa hasta las rondas eliminatorias. El cántico vikingo no solo ha conquistado las gradas: se ha visto en escuelas, el parlamento Noruego, parques públicos e incluso en Times Square, y se ha hecho viral.
"Es muy divertido ver a la gente remando a la vez, y además genera unidad. Está consiguiendo mucho más de lo que jamás me hubiera imaginado. Es espectacular», ha declarado Ole Frøystad, conocido como «el señor Rema, Rema".
Y añade: «Oír el eco del cántico en las calles de Nueva York me ha parecido increíble. Ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. La segunda vez que lo vimos fue en el partido contra Senegal, donde la selección de Noruega lo interpretó junto con los aficionados. Se me saltaron las lágrimas».
"Lo hacemos por el equipo. Necesita nuestro aliento y nuestros cánticos durante todo el partido —continúa Frøystad—. Ganemos o perdamos, lo animaremos con todo".
El remo vikingo es uno de los mejores ejemplos de buen humor, respeto y camaradería que se están desplegando en las 16 ciudades anfitrionas del Mundial. Todos los estadios y los FIFA Fan Festivals™ se han llenado de aficionados, que han disfrutado con celebraciones espectaculares, y la rivalidad se ha dejado para los terrenos de juego.
"Actualmente, las relaciones entre las aficiones de diferentes países son excelentes. No llevamos la misma camiseta, pero compartimos la pasión por el fútbol —ha explicado Hervé Mougin, presidente de Les Irrésistibles Français, la mayor asociación de aficionados de las selecciones de Francia, quien también se ha referido al remo noruego—. Es muy interesante ese sentido de pertenencia a un grupo y esa unidad. Me parece maravilloso y lo aplaudo".
Aplaudir fue lo que hicieron los aficionados franceses, quienes también estuvieron en Times Square y subrayaron su presencia en las calles de Nueva York con un cántico que tiene prácticamente el mismo ritmo que el de los noruegos. "Mucha gente cree que copiamos a los aficionados de Islandia, que se hicieron famosos durante la EURO 2016, celebrada en Francia, pero no es así —explica Mougin—. Muchos clubes franceses usaban ese cántico desde hacía tiempo y de ahí lo tomamos, porque encarna a la perfección el estilo de los seguidores franceses".
Poco después de que Francia y Noruega saltaran al terreno de juego, los aficionados noruegos interpretaron el remo vikingo y los franceses respondieron con sus palmas características para deleite de los más de 60.000 espectadores que llenaban el estadio. "La competición que hay sobre el campo no llega a las gradas— concluye Mougin—. Los espectadores solo quieren alentar a su equipo. No buscan imponerse a nadie, solo ser el jugador n.º 12".
Pese a todo, hubo dos competiciones en Boston el 26 de junio. En la primera triunfó Francia por 4-1, un resultado que llevó a la selección a pasar de ronda como primera del grupo I. La segunda se disputó en las gradas sin árbitros ni ganadores: la fiesta del fútbol de dos grupos de aficionados unidos por la misma pasión.