viernes 12 junio 2026, 14:00

Los colores de Haití inundan Boston para el tan esperado regreso de los Grenadiers

  • Haití regresa a la Copa Mundial de la FIFA™ el 13 de junio en Boston

  • Este partido tiene un significado especial para el exinternacional haitiano Zachary Herivaux

  • Criado en Boston, Herivaux predijo un ambiente vibrante.

Boston se prepara para que el 13 de junio se cumpla una nueva etapa del fútbol haitiano. Tras 52 años de ausencia, la Copa Mundial de la FIFA™ verá a los Grenadiers de vuelta en acción contra Escocia, y toda la nación caribeña cuenta los días para este gran momento.

Esa expectación es especialmente palpable en Massachusetts, hogar de una de las mayores comunidades haitianas de Estados Unidos y lugar donde creció el exinternacional haitiano Zachary Herivaux. Nacido en Japón de padre haitiano y madre japonesa, se mudó a Chestnut Hill, a las afueras de Boston, siendo muy pequeño. "Mi primer recuerdo de Boston es de cuando me mudé desde Japón", declaró a Inside FIFA. "No hablaba ni una palabra de inglés. Recuerdo jugar al fútbol con los niños del barrio, intentando comunicarme con ellos lo mejor que podía a pesar de la barrera del idioma".

El "soccer" no solo le ayudó a adaptarse a un nuevo entorno, sino que también profundizó su conexión con Haití. Formado en la academia del New England Revolution, Herivaux representó a Haití en las categorías sub-17 y sub-20 antes de debutar con la selección absoluta en 2017. Llegó a disputar 19 partidos internacionales, el más reciente en la Copa Oro de la Concacaf 2021.

“Haití significa todo para mí. La primera vez que visité el país fue una experiencia que me cambió la vida. Es una parte hermosa del mundo con gente increíble, pero es inevitable notar el marcado contraste entre este entorno idílico y las numerosas dificultades que atraviesa el país", explicó. "Pero me sentí como en casa de inmediato. La gente me hizo sentir especial. Tienen una capacidad única para inspirar a su selección nacional y convertirlo en un gran acontecimiento".

Ahora, con 30 años y jugando un papel clave en el mediocampo del Rhode Island FC en la USL Championship (la segunda división de Estados Unidos), Herivaux era uno de los candidatos para formar parte de la selección haitiana de 26 jugadores para la Copa Mundial de la FIFA. Sin embargo, al tener que ver desde su casa en Boston el regreso de Haití a la competición hace que su perspectiva no esté marcada por el arrepentimiento, sino por el agradecimiento.

"Solo siento gratitud antes de este partido, al que obviamente planeo asistir", explicó. "Ha sido una lucha constante. Cuando entré a la selección nacional, llegar a la Copa Oro ya era un gran logro. Ver este progreso de cerca, ver lo lejos que hemos llegado y sentir el cariño y la ilusión que crece alrededor de la selección nacional es algo que me resulta increíblemente significativo".

"Agradezco enormemente la gran fortuna que tuve de compartir parte de mi carrera con ellos. Varios jugadores de la plantilla actual han alcanzado hitos importantes en sus carreras junto a mí. Verlos madurar, progresar y contribuir a que Haití se posicione en el escenario mundial me llena de satisfacción. Independientemente del resultado de este Mundial. Esta selección y esta nación no pueden sino inspirar alegría y orgullo".

Ese vínculo se ve reflejado a la perfección en el delantero centro de los Grenadiers, Frantzdy Pierrot, quien, al igual que Herivaux, es un ídolo para muchos en Massachusetts. La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, declaró oficialmente el 26 de mayo como el "Día de Frantzdy Pierrot" en el estado para conmemorar el regreso de Haití a la Copa Mundial de la FIFA, y fue homenajeado en una ceremonia a la que asistieron su familia y sus antiguos entrenadores.

“¡Es uno de mis mejores amigos! Estamos muy unidos, pero de niños nos peleábamos. Nos distanciamos durante algunos años antes de reencontrarnos en una concentración de la selección nacional y desde entonces nos hemos amigos de nuevo", recordó Zachary Herivaux. "Este es el tipo de encuentro que solo el fútbol puede hacer posible".

El fútbol también tiene el poder de unir al mundo, como a menudo le gusta recordar al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Se espera que el regreso de Haití una a los aficionados de todo el mundo, creando una comunidad global. Muchos llenarán el estadio para apoyar a los Grenadiers, mientras que otros se reunirán en la zona oficial de aficionados en la Plaza del Ayuntamiento, en el corazón de Boston.

Una cosa es segura: los haitianos siempre dan la talla. Su apoyo es inquebrantable. Se enorgullecen de su herencia y les encanta festejar y celebrar. Sin duda, habrá un ambiente vibrante en Boston y más allá", prometió Zachary Herivaux, quien pronostica una victoria de Haití por 2-1.

Sea cual sea el resultado contra Escocia, este partido representa algo más que un marcador. Marca el regreso de una nación al escenario internacional y celebra una identidad que no conoce fronteras. Ya sea en Boston o en Puerto Príncipe, todo está listo para el próximo capítulo.